El agua para consumo humano en Ovalle estaría asegurada para los próximos dos a tres años, tras las precipitaciones registradas en julio de 2026. El embalse La Paloma supera el 40% de su capacidad, entregando mayor tranquilidad a la comunidad.
Expertos de PROMMRA y autoridades locales proyectan que La Paloma podría alcanzar cerca del 95% de su capacidad en abril de 2027, e incluso llegar al llenado total si se registran nuevas lluvias. El aumento de las reservas también favorecería la recuperación de las aguas subterráneas.
Sin embargo, autoridades y especialistas advierten que la sequía no ha terminado y llaman a mantener un uso responsable del recurso. El escenario actual entrega un importante respiro para Ovalle y la provincia del Limarí, pero la disponibilidad futura dependerá de las condiciones hidrológicas.
