Varios restaurantes han comenzado a restringir la presencia de influencers que buscan grabar dentro de sus locales. La medida surge tras denuncias de creadores que solicitan comidas o productos gratuitos a cambio de publicidad en redes sociales.
La polémica se conoció en redes sociales luego de que un restaurante exhibiera un aviso con un claro mensaje: “Prohibida la entrada a influencers”. La decisión generó debate entre usuarios y establecimientos que cuestionan este tipo de prácticas comerciales.
Mientras algunos respaldan que cada cliente debe pagar por lo que consume, otros creen que la restricción debería dirigirse únicamente a quienes exigen beneficios gratuitos. El debate plantea una pregunta: ¿promoción legítima o aprovechamiento de los restaurantes?
